Red de Gobiernos Locales en Territorios Indígenas

En esta última semana de noviembre se está celebrando en Asunción, Paraguay, el III Encuentro de Gobiernos Locales en Territorios Indígenas, bajo cuyo rubro se convoca no sólo a gobiernos indígenas, sino también a autoridades o representantes de corporaciones locales no indígenas a fin de compartir experiencias con vistas a la promoción del derecho indígena al autogobierno y del fortalecimiento de la participación indígena en gobiernos locales que afecten a comunidades indígenas. Los encuentros anteriores se celebraron el primero en Quito, Ecuador, en noviembre de 2007 y el segundo en ciudad de Guatemala a las mismas alturas de 2008. Es una actividad típicamente post-Declaración (de los Derechos de los Pueblos Indígenas). Ya no se trata tanto de clamar en el desierto por derechos colectivos como de ejercerlos en la práctica conforme al elevado estándar definido en el derecho internacional y por algunas Constituciones de Estados.

Red de Gobiernos Locales en Territorios Indígenas

Bartolomé Clavero
Miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas

En esta última semana de noviembre se está celebrando en Asunción, Paraguay, el III Encuentro de Gobiernos Locales en Territorios Indígenas, bajo cuyo rubro se convoca no sólo a gobiernos indígenas, sino también a autoridades o representantes de corporaciones locales no indígenas a fin de compartir experiencias con vistas a la promoción del derecho indígena al autogobierno y del fortalecimiento de la participación indígena en gobiernos locales que afecten a comunidades indígenas. Los encuentros anteriores se celebraron el primero en Quito, Ecuador, en noviembre de 2007 y el segundo en ciudad de Guatemala a las mismas alturas de 2008. Es una actividad típicamente post-Declaración (de los Derechos de los Pueblos Indígenas). Ya no se trata tanto de clamar en el desierto por derechos colectivos como de ejercerlos en la práctica conforme al elevado estándar definido en el derecho internacional y por algunas Constituciones de Estados.

El Encuentro inaugural, el quiteño de noviembre de 2007, fue organizado por el Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas del Ecuador como iniciativa de su Proyecto de Fortalecimiento de los Municipios Indígenas Alternativos. Se convocó bajo el lema de Tantanakushun, “Reunámonos” en quichua. Este arranque ya tuvo una notable capacidad de convocatoria. Acudieron representantes indígenas procedentes –en términos de Estados– de México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. La idea esencial fue la de participar experiencias, particularmente experiencias positivas para su fomento y difusión. Se afirmaron el procedimiento del consentimiento indígena libre, previo e informado y el objetivo del desarrollo con identidad, reflejándose así, sobre todo por lo primero, la influencia de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que la Asamblea General de Naciones Unidas había adoptado sólo dos meses antes. Se lanzó la idea de creación de una red latinoamericana de autoridades comunitarias. Y se acordó la celebración de nuevos encuentros con una frecuencia anual.

El Encuentro segundo, el de noviembre de 2008, se organizó por la Asociación Guatemalteca de Alcaldes y Autoridades Indígenas. El lema es el mismo expresado ahora en mam, Kychemb’il, “Reunión”, pero se planteó como encuentro prácticamente monográfico, centrado en el agua como recurso y en su gestión por gobiernos locales y comunidades indígenas. Dicho de otro modo, de un modo mejor por supuesto, se trató del agua como flujo vital de la Madre Tierra sobre el que la humanidad no tiene un derecho de apropiación y mercantilización, sino un deber de custodia y legado. Las resoluciones del Encuentro se refieren al agua como “sangre de la tierra y de los pueblos”, de la humanidad toda pasada, presente y futura. Un mes antes había entrado en vigor la nueva Constitución del Ecuador proclamando “el derecho humano al agua” como “fundamental e irrenunciable” (art. 12).

Tales resoluciones del Encuentro de Guatemala afirman dicho derecho, “el derecho humano al agua”; proclaman “una relación de armonía, equilibrio y conservación de la madre naturaleza como la casa más grande de toda la humanidad y todos los seres vivos”, en cuya relación se comprende el acceso al agua como tal derecho humano, y condenan “los proyectos mineros, la industria, los desechos tóxicos depositados e impulsados en nuestros pueblos, (que) han alterado biológicamente a los seres orgánicos, han generado mayor pobreza y han contaminado directamente y han provocado escasez del elemento agua en nuestros pueblos”. Estos Encuentros son propositivos. Se han intercambiado experiencias sobre gestión del agua resaltándose las de carácter positivo para la reproducción natural y el provecho humano de recurso tan vital frente a tales otras prácticas que ahora justamente se entienden lesivas de un derecho humano fundamental.

El tercer Encuentro es el que está celebrándose estos días en Asunción, Paraguay. La organización corre a cargo de la Coordinadora por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas. La capacidad de convocatoria se incrementa. La asistencia alcanza a los ciento ochenta congresistas que proceden –en términos de Estados– de México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Argentina y Chile. Concurren autoridades comunitarias, municipales, regionales, judiciales, administrativas… El lema ya refleja el asunto monográfico: Tekoháre, “Por Nuestro Territorio” en guaraní, cuestión esencial para todos los pueblos indígenas a lo largo y ancho de Latinoamérica y cuestión extremamente sensible para el propio pueblo guaraní, privado hoy no sólo del territorio propio, sino también de tierras y recursos para materialmente sustentarse. Están participándose experiencias sobre gobierno local y derecho al territorio de distintas latitudes y de diversos pueblos.

Tanto en Guatemala como en Paraguay, estos Encuentros siguen insistiendo en el autogobierno indígena para asuntos propios y en el consentimiento previo, libre e informado de parte indígena para los asuntos compartidos. No se trata de meros intercambios de experiencias entre gobernantes locales, sino de la puesta en común de las mismas para la potenciación de la presencia indígena mediante la debida garantía de los derechos de sus pueblos. En este Encuentro de Asunción está también insistiéndose en la conveniencia de la participación indígena a niveles regionales y centrales dados los condicionamientos sobre todo económicos por estas otras instancias para el planteamiento y la puesta en práctica de políticas locales.

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América Latina, Constitucionalismo, Ecuador, Guatemala, Paraguay Etiquetas:

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